Tienes más que mostrar de lo que crees
En un currículum, «experiencia» no tiene por qué significar un trabajo remunerado. Antes de escribir nada, dedica diez minutos a anotar todo lo que has hecho en los últimos años y luego elige lo más cercano al puesto que quieres.
- Asignaturas y trabajos de fin de grado o de curso, sobre todo si hiciste, mediste o presentaste algo.
- Proyectos personales: una aplicación, una web, un canal de vídeo, una pequeña tienda en línea o un negocio propio.
- Voluntariado: en una ONG, una asociación de estudiantes, un club local o un evento de tu barrio.
- Trabajos a media jornada y de temporada: comercio, hostelería, clases particulares, cuidado de niños, reparto.
- Concursos y certificados: hackatones, olimpiadas, exámenes de idiomas, cursos en línea que terminaron con un trabajo real.
- Responsabilidades en casa o en un grupo: capitanía de un equipo, tesorería de una asociación, organización de un viaje.
Usa una estructura que empiece por tus puntos fuertes
Los currículums estándar ponen primero el historial laboral porque ahí es donde la gente con experiencia es más fuerte. Puedes cambiar el orden para que quien lee vea primero tus puntos fuertes y mantener los títulos habituales que esperan las personas y el software.
- Nombre y línea de contacto: correo electrónico, teléfono, ciudad y un enlace a tu portfolio o LinkedIn, si lo tienes.
- Perfil profesional: dos frases sobre lo que estudias o haces y el puesto que quieres.
- Formación: titulación, centro, fechas y asignaturas relevantes.
- Proyectos: dos o tres, escritos como si fueran trabajos.
- Experiencia: trabajos a media jornada y voluntariado, de lo más reciente a lo más antiguo.
- Habilidades: herramientas, idiomas y métodos, sin adjetivos.
Escribe los proyectos como si fueran trabajos
Un proyecto es experiencia si lo escribes así. Ponle nombre, di para qué servía y qué usaste, y describe un resultado. La misma fórmula de cualquier trabajo sirve aquí: un verbo, lo que hiciste y lo que salió de ello.
Antes
Hice una web para un club como proyecto en la universidad.
Después
Creé en React una web de reservas con pagos en línea para un club universitario. La usaron 120 socios en su primer cuatrimestre y sustituyó a una hoja de cálculo compartida.
Antes
Trabajé en una cafetería.
Después
Atendí a hasta 80 clientes por turno en una cafetería con mucho movimiento y formé a tres nuevos compañeros en la caja y las normas de seguridad alimentaria.
Las cifras ayudan mucho y no tienen por qué ser grandes: el tamaño de un equipo, cuánta gente usó algo, cuántos clientes atendiste. Empezar cada línea con uno de estos verbos de acción lo hace mucho más fácil.
Enumera habilidades que una empresa pueda comprobar
Lee dos o tres ofertas del puesto que quieres y anota las habilidades que aparecen en todas. Esas son las que debes poner primero, siempre que de verdad sepas usarlas. Nombra herramientas concretas en lugar de talentos generales.
Antes
Aprendo rápido, gran capacidad de trabajo, se me dan bien los ordenadores, trabajo en equipo
Después
Excel (tablas dinámicas, búsquedas), Google Analytics, Canva, inglés (C1), alemán (B1)
Las habilidades blandas sí cuentan, pero solo convencen cuando se demuestran en tus proyectos y trabajos, no cuando se enumeran. Nuestra guía de habilidades para el currículum tiene ejemplos por tipo de trabajo.
Un ejemplo completo
Así puede quedar la página entera de alguien que busca su primer empleo en marketing. La persona y los detalles son inventados, así que toma la estructura y usa tus propios datos.
Lucía Ortega lucia.ortega@example.com · +34 600 000 000 · Valencia PERFIL PROFESIONAL Estudiante de Marketing con experiencia práctica en redes sociales y promoción de eventos. Busco un primer puesto como asistente de marketing. FORMACIÓN Grado en Marketing, Universidad del Turia, finalización prevista en junio de 2027 Asignaturas relevantes: Marketing Digital, Comportamiento del Consumidor, Estadística PROYECTOS Campaña para el banco de alimentos del campus (equipo de 4 personas) Planifiqué y dirigí una campaña en Instagram que aumentó las donaciones un 40 % en un cuatrimestre. Lanzamiento de Study Buddy (proyecto de curso) Redacté el plan de lanzamiento y la encuesta de una aplicación para estudiantes, reuní 210 respuestas y presenté los resultados ante un grupo de emprendedores locales. EXPERIENCIA Dependienta, Librería La Ribera, desde 2024 (media jornada) Atiendo a hasta 60 clientes por turno y creé la newsletter de la tienda, que ya llega a 800 suscriptores. Voluntaria, Festival de Cine del Turia, 2025 Ayudé a gestionar la venta de entradas para más de 500 asistentes durante tres tardes. HABILIDADES Meta Business Suite, Google Analytics, Canva, Excel Español (nativo), inglés (B2)
Qué dejar fuera
- Frases como «sin experiencia». No te disculpes por lo que te falta, ni en el currículum ni en la carta.
- Un objetivo sobre tus sueños. Di qué puedes aportar al puesto, no qué esperas obtener de él.
- Logros escolares de hace tiempo, salvo que sigas estudiando o sean excepcionales.
- Aficiones sin relación con el puesto. Quédate con las que muestren una habilidad, como un club que diriges o un equipo que capitaneas.
- Cualquier cosa inventada. Es fácil de comprobar y difícil de explicar en una entrevista.
Cuando tengas la página lista, haz un pequeño cambio en cada candidatura. Una rutina de adaptación de diez minutos importa aún más cuando no tienes experiencia que hable por ti. Si te piden una carta de presentación, nuestros ejemplos incluyen uno para un primer empleo.



