Empieza por el puesto que quieres
Antes de escribir una sola línea, decide para qué puesto escribes. Un currículum dirigido a «cualquier cosa de marketing» resultará vago a todo el que lo lea. Elige un cargo concreto, reúne dos o tres ofertas de ese puesto y apunta las habilidades y herramientas que se repiten en todas. Esas palabras serán tu lista de comprobación para el resto de la página.
Sigue el orden que el lector espera
Tanto los reclutadores como el software que lee los currículums esperan el mismo orden. Si los sorprendes, les haces gastar una atención que necesitas para tus logros.
- Nombre y datos de contacto: correo electrónico, teléfono, ciudad y un enlace a LinkedIn o a tu portfolio.
- Cargo y perfil: el puesto al que aspiras y dos o tres frases sobre lo que aportas.
- Experiencia: de la más reciente a la más antigua, con cargo, empresa, fechas y de tres a cinco logros por puesto.
- Habilidades: herramientas, métodos y conocimientos sectoriales concretos, no adjetivos.
- Formación: titulación, centro y año; las certificaciones, si son relevantes para el puesto.
Escribe logros que demuestren, no que describan
Un buen logro dice qué hiciste, cómo lo hiciste y qué cambió gracias a ello. Empieza con un verbo en pasado, cíñete a una línea siempre que puedas y coloca el resultado donde se posa la vista.
- Flojo: «Responsable del flujo de onboarding».
- Mejor: «Rediseñé el flujo de onboarding con el equipo de crecimiento y elevé la activación del 38 % al 51 % en un trimestre».
- ¿No tienes una cifra a mano? Describe la escala o el alcance: «para 40 cuentas corporativas», «en tres equipos de producto».
No te inventes nunca una métrica: en la entrevista te preguntarán cómo la mediste. Un logro bien formulado sin cifra vale más que una cifra que no puedas defender.
Que tus habilidades salgan en las búsquedas
Incluye las habilidades que la oferta menciona expresamente, escritas tal como aparecen en ella: «pruebas A/B», no «experimentación», si esa es la expresión que usa. Con entre seis y doce habilidades basta. Las habilidades blandas van en tus logros, como prueba («dirigí un equipo de cuatro personas»), no en una lista.
Mantén un diseño que el software pueda leer
Los sistemas de seguimiento de candidatos leen el texto, no el diseño. Una maquetación de una sola columna, con títulos de sección estándar, texto real en lugar de imágenes y fechas en un único formato coherente («2021 – 2024»), se lee sin problemas en casi cualquier sistema. Guarda el currículum en PDF, salvo que la oferta pida Word.
Errores que te cuestan entrevistas
- Dos páginas cuando tienes menos de diez años de experiencia.
- Foto, fecha de nacimiento o estado civil en candidaturas para Estados Unidos o el Reino Unido.
- Una línea de «Objetivo» sobre lo que buscas, en lugar de un perfil con lo que ofreces.
- Funciones copiadas de la descripción del puesto que ocupabas.
- Erratas en nombres de herramientas y empresas: lee la página en voz alta una vez antes de enviarla.

